¿Qué tipos de proyectos eléctricos existen?
Si alguna vez te has encontrado en la situación de abrir un local comercial, poner en marcha una nave industrial, reformar una vivienda o ampliar una instalación existente, es muy probable que hayas tenido que enfrentarte a la necesidad de contar con un proyecto eléctrico. Aunque a menudo se asocia únicamente a grandes instalaciones industriales, lo cierto es que muchas actividades, incluso de pequeña envergadura, requieren obligatoriamente de un proyecto eléctrico.
Un proyecto eléctrico es el documento técnico que define y justifica el diseño de una instalación eléctrica, garantizando que cumple con los requisitos de seguridad, eficiencia y normativa vigente. Este proyecto es imprescindible tanto para nuevas instalaciones como para modificaciones importantes de instalaciones ya existentes.
¿Existe una normativa que exige la obligatoriedad del proyecto eléctrico?
Sí, la obligatoriedad de realizar un proyecto eléctrico viene establecida principalmente por el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC-BT). Esta normativa define en qué casos es obligatorio disponer de un proyecto técnico firmado por un ingeniero o técnico competente.
El REBT clasifica las instalaciones eléctricas en función de su potencia, uso y características. En función de estos criterios, se determina si la instalación requiere un proyecto eléctrico completo o si basta con una memoria técnica de diseño.
Una vez analizadas las características de la instalación, se puede saber qué tipo de documentación es necesaria y qué organismo debe aprobarla o registrarla. En la mayoría de los casos, el proyecto eléctrico debe presentarse ante el organismo competente de la comunidad autónoma correspondiente para su legalización.
¿Qué pasa si una instalación no cuenta con un proyecto eléctrico adecuado?
Poner en funcionamiento una instalación eléctrica sin disponer del correspondiente proyecto eléctrico, cuando este es obligatorio, supone un incumplimiento de la normativa vigente. Esto puede acarrear consecuencias importantes tanto a nivel legal como de seguridad.
Las sanciones pueden ir desde multas económicas hasta la imposibilidad de legalizar la instalación o incluso la paralización de la actividad. Además, una instalación sin proyecto puede representar un riesgo real para las personas y los bienes, ya que no garantiza el cumplimiento de las medidas de protección y seguridad exigidas por la ley.
El proyecto eléctrico es, por tanto, una garantía de que la instalación es segura, eficiente y cumple con todos los requisitos técnicos y normativos necesarios.
Estos son los principales tipos de proyecto eléctrico según el tipo de instalación
A continuación, exponemos de forma resumida los principales tipos de proyecto eléctrico que se pueden requerir:
- Proyecto eléctrico de baja tensión: obligatorio para instalaciones que superan determinadas potencias o que se destinan a usos específicos como locales de pública concurrencia, industrias o edificios completos.
- Proyecto eléctrico para locales comerciales: necesario para la apertura de tiendas, oficinas, bares o restaurantes cuando la instalación lo requiere según el REBT.
- Proyecto eléctrico industrial: destinado a naves industriales, talleres y fábricas, donde las potencias y los requisitos de seguridad son mayores. En esta tipología en concreto, es el decreto 192/2003 el que define el marco normativo que regula la seguridad industrial de los establecimientos, instalaciones y productos.
- Proyecto eléctrico para reformas o ampliaciones: cuando se realizan modificaciones significativas de una instalación existente que afectan a su potencia o configuración.
¿Qué tipo de proyectos eléctricos podemos realizar en ECOPIME PROJECTS?
La amplia experiencia de Ecopime Projects en el ámbito de la ingeniería nos permite encargarnos de la redacción y legalización de cualquier tipo de proyecto eléctrico que pueda necesitar una empresa, un autónomo o un particular.
Realizamos proyectos eléctricos para locales comerciales, oficinas, actividades de hostelería, naves industriales, almacenes, equipamientos deportivos, centros sanitarios y estéticos, así como para viviendas y comunidades de propietarios. Además, ofrecemos un servicio integral de asesoramiento técnico para garantizar que cada instalación cumpla con la normativa y se ejecute de forma eficiente y segura.